Encuentro Internacional de Cooperación Descentralizada: “ART: marco multilateral y cooperación descentralizada para los Objetivos del Milenio”
Foto: Omar Carriles/ADP
Del 7 al 9 de diciembre tuvo lugar en La Habana el Encuentro internacional “ART: marco multilateral y cooperación descentralizada para los objetivos del Milenio”, organizado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con la colaboración del Gobierno de Cuba y el apoyo de la Confederación de Fondos de Cooperación y Solidaridad, los Comités de Cooperación Descentralizada de Italia y la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional (ACDI).
El Encuentro Internacional contó con la participación de cerca de un centenar de delegados de instituciones estatales, regionales, provinciales y municipales, y organizaciones no gubernamentales procedentes de 15 países de América y Europa - entre ellos las delegaciones del Fons Català, de Euskal Fondoa y del Fondo Andaluz-, así como de representantes de las oficinas del PNUD de Colombia, Venezuela, Uruguay y Ginebra, y de las misiones en Cuba de la OPS/OMS, UNICEF, FAO y UNFPA. En representación del Gobierno cubano estuvo presente una delegación del Ministerio para la Inversión Extranjera y la Cooperación Económica (MINVEC), así como representantes de la Asamblea Nacional del Poder Popular, de cinco ministerios sectoriales y de numerosas instituciones oficiales y no gubernamentales que trabajan con el PDHL/Cuba.
En el curso del Encuentro se presentaron numerosas experiencias de trabajo que se orientan con éxito hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y se coincidió en valorar la experiencia de desarrollo local descentralizado en Cuba como marco de referencia internacional. Se reconoció asimismo el papel del PNUD y su estrategia de Apoyo a Redes Territoriales (ART) como facilitador del proceso de desarrollo en un marco multilateral.
El Programa de Desarrollo Humano Local (PDHL) de Cuba, que cuenta desde sus inicios con el apoyo de las autoridades cubanas y con la colaboración de instituciones de numerosos países, se puso en funcionamiento en 1999 en las provincias de Pinar del Río (occidente) y Granma (oriente), así como el centro histórico de La Habana. Actualmente se extiende también a las restantes provincias del oriente cubano (Holguín, Las Tunas, Guantánamo y Santiago de Cuba) y la provincia central de Sancti Spiritus.
El objetivo del evento fue analizar y debatir experiencias de cooperación descentralizada en tanto que instrumento determinante para contribuir de forma eficaz y estratégica al cumplimiento de los Objetivos del Milenio, y más específicamente, a los procesos de desarrollo local y de gobernabilidad. Las discusiones se centraron en los instrumentos, las modalidades técnicas y administrativas y las formas organizativas que han permitido concretar el marco del PDHL de Cuba, como son:
- La programación directa en las áreas de intervención de los programas entre agentes de cooperación descentralizada y socios de países del norte y del sur, y entre países del sur.
- La acción coordinada sobre el terreno entre diferentes agentes de cooperación.
- La posibilidad de que los proyectos locales sean representativos de prioridades estratégicas en el ámbito nacional e internacional.
- La cooperación descentralizada como motor de innovación técnica, tecnológica, organizativa y de gestión para el desarrollo local.
En este sentido, en las sesiones de trabajo se identificó una serie de elementos que no sólo ponen de manifiesto las ventajas que conlleva la articulación de la cooperación descentralizada con el marco multilateral, sino que se consideraron fundamentales para su continuidad y consolidación:
a) El potencial de innovación y de dinamismo que representa la cooperación descentralizada entendida como relación entre territorios locales que, aún en diferentes contextos sociales, económicos, políticos y religiosos, pueden intercambiar sus mejores experiencias con relación a ejes de interés común, como son por ejemplo la sostenibilidad y la calidad de los servicios, el desarrollo económico local como motor, la valoración de las potencialidades de los territorios, el enfoque de género en la programación local, la acción de adaptación al cambio climático, y la prevención de desastres.
b) La importancia de fomentar el desarrollo local como expresión de políticas nacionales de descentralización y de procesos participativos y de concertación, que son determinantes para generar desarrollo y bienestar.
c) La eficacia de los programas marco activos en varios países como marco de referencia programático, operacional y de gestión que favorece la programación conjunta entre distintos agentes y la articulación entre acción local, nacional e internacional.
d) La conciencia que los programas marco son representativos de una nueva forma de concebir la cooperación internacional, no basada ya en un paradigma de donantes y beneficiarios, sino en una práctica entre socios que actúan conjuntamente en el común desafío que representa la aplicación de los Objetivos del Milenio y el desarrollo local.
e) La necesidad de abordar de una forma crítica y constructiva las múltiples limitaciones que este nuevo paradigma determina en su aplicación con el fin de identificar, a partir de las experiencias de los países, las posibles soluciones de orden técnico, organizativo y gerencial, capaces de adecuar y, en consecuencia, de consolidar esta nueva modalidad y práctica de cooperación internacional.
f) La importancia de relacionar los programas marco que operan en los diferentes países en una iniciativa internacional para garantizar de forma permanente, coherente y estratégica:
- el intercambio de experiencias y buenas prácticas entre redes territoriales;
- la colaboración entre programas de diferentes países;
- la información a los socios de la cooperación descentralizada interesados en participar en los programas;
- la presentación de las experiencias generales en los eventos internacionales en los que sean considerados necesarios la prioridad de una acción conjunta entre distintos agentes de cooperación y la necesidad de un marco de referencia estratégico;
- la formación sobre modalidad de cooperación descentralizada articulada con el marco multilateral y la producción y distribución de documentación necesaria a este fin.
Después de tres días de debate y en consonancia con dichos elementos, se presentaron las siguientes conclusiones generales:
- Recomendar la realización de programas marco como herramienta capaz de articular la cooperación descentralizada con los procesos de desarrollo local y la promoción de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
- Solicitar al PNUD y al sistema de Naciones Unidas, así como a los gobiernos, que se conviertan en promotores de políticas de cooperación para el desarrollo basadas sobre la relación entre agentes sociales y económicos de los territorios y sobre la creación de marcos de referencia multilaterales para asegurar la coherencia de los territorios y la continuidad de los procesos que se quieren fortalecer.
- Solicitar y participar en la iniciativa internacional del PNUD denominada ART como mecanismo que facilite la participación de las redes territoriales de socios en las estrategias de desarrollo en los países interesados.
- La presentación de la modalidad debatida en estos días en los eventos internacionales pertinentes al tema y, en lo inmediato, en el Foro de Autoridades Locales por la Inclusión Social que se celebrará en Caracas los días 23 y 24 de enero y el Foro de la Alianza Mundial de Ciudades contra la Pobreza, que tendrá lugar en Valencia a finales de marzo.
- Crear un canal de comunicación permanente entre países de América Latina presentes en el encuentro: Brasil, Colombia, Cuba, Uruguay, Venezuela y otros eventuales interesados, con el fin de intercambiar de forma continua con los socios de la cooperación descentralizada los respectivos avances en el funcionamiento de dicha modalidad.